Cuando te veo,
es como un fogonazo dentro de mí.
Es el fuego aterrador de Cupido.
No la flecha que usaba en otros tiempos.
Es algo más fuerte.
Quizás una bala que hiere.
Saliendo de la herida,
palomas ansiosas por volar.
Pero hechizadas por tus ojos, mueren.
Al final todo sigue su rumbo…
sólo hay algo que vive y crece libremente
el amor.
No comments:
Post a Comment